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lunes, 7 de febrero de 2011

Sindicalismo

Tenía una entrada pendiente sobre el acuerdo del gobierno con los dos sindicatos mayoritarios en relación a las pensiones.

Estoy afiliado a CCOO desde que tuve mi primer trabajo remunerado estable. Cuando era becario no me afilié sencillamente porque no hay estructura sindical en la que estar. Intenté hacerlo en varias ocasiones y me solían decir "bah, espérate a trabajar". Ya me dirán ustedes lo que hacen los becarios.

Creo firmemente en el sindicalismo, creo que ahora mismo son la única fuerza real de combate contra las agresiones que sufre la clase trabajadora. Hoy por hoy no hay nada organizado que pueda responder.

Ahora, que crea que son los únicos que pueden plantar batalla, no significa que crea que están plantando batalla. Y este problema es serio.

Desde mi óptica, ni CCOO ni UGT deberían haber firmado el acuerdo, ya que legitima una agresión en toda regla a sus afiliados y a los trabajadores en general. Conseguir una rebaja en unos meses y cuatro cosas más, no justifica el acuerdo.

Encima el papel que están jugando ahora justificando los motivos por los que han firmado, está siendo de risa. Me parecería más honrado que fuesen sinceros y dijesen "no hemos podido hacer más".

No voy a culpar sólo a los sindicatos. Los/as trabajadores/as de este país han abandonado la combatividad. Esto es responsabilidad principal de estos sindicatos, pero también de la clase trabajadora. ¿Qué seguimiento tuvo la huelga de empleados/as públicos? Varios sindicatos convocan una huelga por la primera bajada de sueldo en ese sector de la historia reciente, y el seguimiento fue mínimo. Es fácil decir "los sindicatos esto" "los sindicatos lo otro", pero los únicos legitimados/as para criticar son los que han secundado las luchas. Los que pasaron por distintos motivos, deberían ser coherentes y callarse.

Pero el sindicalismo, estos sindicatos, tiene un grave problema. Ahora mismo no representan a la clase trabajadora en general. Representan a los mismos sectores de hace varias décadas. No han sabido incorporar a los nuevos sujetos: inmigrantes, becarios, precarios, trabajo tecnológico, pymes, autónomos, etc. Tanto CCOO como UGT siguen siendo fuertes donde ya lo eran el siglo pasado: construcción, industria, transportes, etc. Trabajos que ya existían en el siglo XIX.

Hay una fractura generacional tan grande como un abismo. Los niveles de sindicación en mi generación son claramente inferiores con la generación que me precede. Eso hace que el acuerdo al que han llegado, cargue claramente contra mi generación y salve los muebles de la anterior. A los que tiene más de 50 años apenas les afecta. A los menores de 30 nos llega de lleno. Los sindicatos mayoritarios han generado un descrédito entre los menores de 40 años, que va a ser muy dificil de revertir.

¿De quien es la culpa? Pues compartida. Por un lado el pasotismo general, y que me lo den todo hecho (mucho criticar, pero bien que nos benefiamos de los convenios colectivos), y por otro la falta de ganas o interés de organizar a estos nuevos sectores.

Mientras estas nuevas realidades no se incorporen a las luchas, nuestra voz no va a ser oida.

Los que ahora mismo no nos sentimos ni identifiados/as, ni defendidos/as por la realidad existente tenemos dos opciones; crear nuevas formas de lucha o influir en las ya existentes.

No me creo en posesión de la verdad, pero las posiciones puras y aparentemente muy revolucionarias de sindicatos muy rojos y minoritarios llevan a situaciones como la huelga general convocada para el 27 de enero. ¿ sabíais que se convocó una huelga para ese día? Si la de septiembre algunos/as la tachan de poco seguida, la del 17 de enero, ni os cuento. ¿Qué utilidad tiene el sindicalismo minoritario?

Mi opción, ahora mismo, y sobre todo a la luz de que algunas voces dentro de CCOO siguen siendo críticas, y con las que me siento muy idetificado, es intentar que mi sindicato, CCOO aborde este tema generacional como se merece.

Supongo que cuantos más seamos, más fuerza haremos.

martes, 28 de diciembre de 2010

Ojalá fuera una inocentada

Ojalá fuera una inocentada: Falta 1 mes para que se apruebe la jubilación a los 67 años

En el último Consejo Europeo Zapatero aseguró que aprobará el proyecto de ley de jubilación a los 67 años en el próximo Consejo de Ministros del viernes, 28 de enero de 2011.

Los sindicatos han dicho que si Zapatero se empeña en prolongar la edad de jubilación de 65 a 67 años no quedará otra salida que convocar una segunda Huelga General.

Los siguientes blogs censuramos las intenciones de Zapatero y apoyamos la propuesta de CCOO y UGT de convocar una Huelga General:

jueves, 4 de noviembre de 2010

¿Quien era Marcelino?

Durante estos días hemos visto a multitud de personas glosar la figura de Marcelino. Algunos/as de ellos/as no sé si le odiaron, pero desde luego sí que le combatieron. Es lógico, luchaban por intereses radicalmente distintos. Otros le quisieron y le apreciaron de manera sincera. Y los más, no le conocieron. De ahí que dijesen las cosas que han dicho.

Lo que más me llamó la atención, fue que casi todo el mundo hablara bien de él. Quitando un imbécil de El Mundo, al que no pienso dar publicidad, todo el mundo le tiraba flores al difunto. Esta actitud me da bastante rabia, hay muchas figuras de distintos ámbitos que hablaron bien de Marcelino, pero en su momento lucharon contra él: desde el rey, hasta la patronal, pasando por gente de los gobiernos de UCD y el PSOE. Me da rabia que la gente sea así, que se haya instalado esa corrección política en toda la gente. Que nadie espere de mí que cuando mueran el Rey o Adolfo Suarez hable bien de ellos. Por cierto, el imbécil este de El Mundo, no es imbécil por meterse con Marcelino, si no por usar argumentos imbéciles.

De Marcelino se ha hablado al revés: buena persona, demócrata, sindicalista y comunista.

Él lo explicaba empezando por el principio. Él desde el principio era de izquierdas. Su primer encontronazo ideológico con el sistema fue cuando intentaba estudiar y se dio cuenta que no podía seguir estudiando por falta de medios. Ahí entendió que la gente que tenía dinero lo tenía más fácil. Eso le pareció injusto y contra eso luchó.

En ese momento toma conciencia, y por ello, se afilia al partido que mejor defendía los intereses de la mayoría, el PCE. Tuvo una militancia activa y comprometida, siempre al servicio de su clase y de su partido. Y porque su partido pensó que era necesario organizar sindicalmente a los/as trabajadores/as, él se puso al frente, y montó junto con muchos/as otros/as las comisiones obreras.

A su vez, combinaba su lucha sindical con la lucha política. Él lo entendía como distintas patas de un todo. Por eso mientras trabajaba en mejorar las condiciones laborales de la gente, también luchaba por la paz, la democracia y las libertades. Pero como siempre añadía, con igualdad.

No se le eligió para dirigir nada porque fuese buena persona. Hay muchas buenas personas a las que yo nunca elegiría para dirigir un sindicato como CCOO. Se le eligió porque era una persona capaz para realizar la tarea que se le había encargado. Ni más ni menos.

Fue un tipo coherente, porque nunca pidió a nadie nada que él no hiciese el primero, y porque para él, un comunista ante todo, debe ser coherente.

Y todo esto lo digo, porque es lo que él siempre explicaba al que preguntaba. Yo no me invento una figura desvirtuada de su personalidad. Me remito a sus palabras y a su vida.



jueves, 7 de octubre de 2010

Y después de la huelga ¿qué?

No pretendo dar respuesta a esta gran pregunta, porque no me veo con capacidad. Pero sí que quiero compartir algunas reflexiones desde una perspectiva de base.

Tenemos ahora mismo al gobierno más de derechas de la democracia, en lo relativo a la economía y las relaciones laborales como mínimo.

Tanto IU, como el PCE, como alguna otra fuerza política, ha dicho bien claro que había otra manera de afrontar la crisis. Había dos opciones, la que recortaba derechos y poder adquisitivo, y la contraria. El gobierno ha optado por la primera.

Esta acción generó una reacción que tuvo su momento álgido con la Huelga General del 29-S que, si bien no fue la más grande la historia, si que tuvo un seguimiento masivo, y sobre todo, muy por encima de lo que todo el mundo esperaba.

Un inciso: sin entrar en valoraciones cuantitativas, sí que es cierto que es la Huelga General que más elementos ha tenido en contra. No es lo mismo valorar un 70% de seguimiento en un situación tranquila, que en una con tantos elementos en contra. Esta tiene más mérito porque jamás han existido tantas fuerzas luchando contra los intereses de la clase trabajadora.

Dicho esto, en la previa a la huelga, tanto los sindicatos como las fuerzas políticas que han apostado por una respuesta organizada y colectiva antes las medidas gubernamentales, han trazado una alianza táctica con muchas organizaciones de todo tipo.

Sin duda alguna, la refundación de la Izquierda en este país, pasa por contar con todas esas organizaciones. Es el momento de sentarse, reflexionar, debatir e intentar acordar una agenda común. En definitiva, y absténganse las risas, acordar un programa político para el cambio.

El PSOE no ha dado un giro copernicano, se ha quitado la careta. Este partido es el mismo que regularizó las ETT´s, el mismo que creó los contratos de prácticas y las becas, el que bajó las indemnizaciones por despido, el que permitió la privatización de la sanidad, etc.

Es el momento de abandonar sectarismos. No se puede construir una izquierda en este país sin contar con el PCE. La izquierda puede ser de muchos tipos, puede tener muchos matices, muchas perspectivas. Pero nunca puede ser anticomunista.

A su vez, el PCE, como uno de los mayores partidos anticapitalistas que es, debe apostar por procesos de unidad donde se acuerde un programa y una acción común. Es el momento de recuperar el espíritu de Pepe Díaz.

Estas dos claves, el no anticomunismo y el sí a los procesos unitarios, deben ser la luz que guíe la actuación de las organizaciones e individuos/as que apuesten por un fortalecimiento de la izquierda política y social.

En este proceso hemos generado unas sinergias que hay que aprovechar. No es momento de división ni de estrellitas que se crean fantásticas. No es momento de notables ni lideres autoimpuestos. Es el momento del pueblo organizado.

La tarea es ingente. Probablemente supere la capacidad de las distintas organizaciones para llevarla a cabo. Pero hay que intentarlo, y sobre todo, hay que empezar a intentarlo

Este que les escribe apuesta por esto. Que se sume quien quiera.

martes, 14 de septiembre de 2010

Las cuentas claras

Desde siempre la actividad sindical ha recibido ataques por parte de la derecha en sus distintas vertientes; política, mediática, social… El objetivo es alejar a los trabajadores de su organización inmediata, los sindicatos.

En los últimos años, y especialmente en los últimos meses, se ha intentado desacreditar al movimiento sindical con mentiras acerca de su financiación, sus trabajadores, las horas sindicales, etc. Tomando como ejemplo la federación de Madrid de Industria del sindicato CCOO, pretendo desmontar los infundios que se han ido lanzando.

¿De dónde vienen los ingresos?

Como decía antes, tomando el caso de la Federación de Industria de Madrid, se ingresaron en 2009 un total de 1.782.000 euros:

- 1.225.000 provienen de las cuotas que pagan los más de 23.000 afiliados que tiene esta federación.

- 477.000 de servicios que se prestan a no afiliados, como asesoría jurídica, pleitos, asesoría laboral.

- 80.000 que provienen de otras estructuras del sindicato para ayudar en planes de actuación concretos

¿En qué se gasta ese dinero?

- 1.154.000 en personal. Concretamente 42 personas entre abogados/as, administrativos/as, asesore/as laborales, etc.
- 442.000 en actividad sindical; carteles, dípticos, desplazamientos, etc.

- 100.000 en limpieza, seguridad…

- 61.000 entre amortizaciones, gastos bancarios, etc.

Como se puede comprobar, el ejercicio de 2009 ha arrojado un saldo positivo de 25.000 euros que pasarán a incrementar el patrimonio de la federación.

¿Qué pasa con las famosas subvenciones?

Esas subvenciones que tanto oímos no son tales. El dinero público que reciben los sindicatos es dinero que reciben para formación de trabajadores o desempleados, que proviene en un 80% de la Seguridad Social, y el resto de fondos de la UE y de la Administración Central. Ese dinero (insisto, está destinado a formación) se reparte entre CCAA, patronal y sindicatos. La patronal se lleva el 50%, y CCOO gestiona algo más del 20%, al ser el sindicato mayoritario en el conjunto del estado.

Retomando el caso concreto de antes, en Madrid, la federación de industria recibió 1.650.000 euros, de los cuales 1.370.000 fueron a parar directamente a las entidades y profesionales que realizaron dicha formación. Los 280.000 euros restantes, fueron a gastos de gestión de dicha formación: alquiler de espacios, publicidad de los cursos, etc.

¿Y los liberados sindicales?

Por partes:

Para poder desarrollar actividad sindical hace falta tiempo, y para que los trabajadores que son elegidos para tal tarea puedan desempeñar sus funciones sin tener que incrementar su horario laboral, o reducir su sueldo, se consiguieron las horas sindicales, que son horas dentro del horario laboral que se utilizan para actividad sindical.

Las horas sindicales solo son para delegados sindicales elegidos en elecciones, sólo para empresas de más de 5 trabajadores. Este límite hace que más del 90% de las empresas de la Comunidad de Madrid no tengan delegados sindicales.

Por otro lado, cuantos más trabajadores tenga una empresa, más delegados puede elegir. Cada delegado sindical tiene una bolsa de horas que varía entre en función de varios elementos.

Lo que se suele hacer es acumular todas las horas de los delegados de una misma empresa en una bolsa común, para que uno o varios delegados tengan una dedicación más completa. De esta manera se puede llegar a ese 90% de empresas que no tienen representación de los trabajadores.

Y esto es así porque la ley obliga a cualquier entidad de interés público a presentar sus cuentas ante el organismo estatal competente. Y el que diga lo contrario, debe demostrarlo.

El resto de cosas que se oigan, son o mentiras descaradas, o medias verdades o tergiversaciones.

miércoles, 12 de mayo de 2010

A ver si nos vamos enterando de una jodida vez

Que un gobierno saque las tropas de Irak para meterlas en Afganistan, no es hacer una política de izquierdas, es cambiar la nacionalidad de los que van a morir con balas españolas.

Sentarte en un desfile militar ante la bandera de USA y que te llame el presidente del gobierno que tiene esa bandera para que tomes medidas contra los trabajadores, significa que este presidente supedita los intereses de la población española a lo que digan los EEUU, exactamente igual que hizo Aznar.

Darle a la banca 50.000 millones de euros para que hagan lo que les de la gana, no es tomar medidas de corte social.

Reducir el gasto sanitario, el farmacéutico concretamente, es de malnacido. Porque las rentas altas siempre tendrán dinero para pagar sus medicamentos, pero los jubilados, parados, precarios...no.

Cuando los representantes de los ricos (FMI, BM. BCE...) dicen que está bien lo que has hecho, y los representantes de los trabajadores (CCOO, UGT, USO, CGT) dicen que está mal, está claro para quien estás gobernando.

Y esta noche, si estoy más calmado, escribiré algo más. Pero mientras tanto, aprovecho para cagarme en ZP, en su maldito partido que lleva traicionando a los trabajadores desde hace décadas, en sus políticas, en su gobierno, en su consejo de ministros, y en todos los que nos han metido en esta situación encima nos hacen pagar sus platos rotos.

Me dirijo a vosotros, "socialistas", cambiaros el nombre de una vez y llamaos como lo que sois, unos liberales que os dan igual los pobres de los que habla la internacional socialista.

Iros a la mierda.

lunes, 4 de enero de 2010

Cuatro motivos para ser del Madrid (Respuesta al Hijo Rojo)


Leyendo el siempre interesante y muy recomendable blog del hijo rojo, me llevo la ingrata sorpresa de que quiere dejar de ser del R. Madrid. Me sorprende porque le consideraba un buen e inteligente camarada.

Estoy bastante cansado de oir los típicos comentarios "¿Cómo se puede ser de izquierdas y del Madrid?".

Claro, es que ser del Atlético de Madrid, que está dirigido por una de las familias más fascistas de este país, cuyo origen viene de la fusión con el "Aviación Nacional", que además tiene como presidente de honor a don Felipe de Borbón y Grecia... es de ser más de izquierdas.

En cambio, el Madrid tiene al único directivo de futbol de este país que se declara de izquierdas.

Voy a explicar los motivos políticos por los que soy de ese equipo:

1) Este que les habla se considera leninista. Lenin decía que los comunistas debíamos participar en amplios frentes de masas para intentar ganar influencia entre "las grandes masas" y no abandonarlos a la charlatanería revisionista. El colega se escribió un libro para explicar su posición sobre este tema.
Esto de no caer en sectarismos infantilistas lo aplico en todos los ámbitos, militando más o menos activamente en 2 de los 3 movimientos más numeros de este pais; CCOO y el Madrid. En el otro, la iglesia, no participo por falta de tiempo, ya que tambien participo en otros más pequeños como el PCE o IU.

¿Cuantas veces he oido lo de que si todos los comunistas abandonamos CCOO, éste se acabará derechizando aún más?

Pues con el Madrid pasa igual.

Encima, se ha instalado entre nosotros una imagen de perdedores que debemos romper. Soy del Madrid porque me gusta ganar, al igual que soy de IU porque me gusta ganar.

Si nos hacemos, por poner un ejemplo, del valladolid, la gente rapidamente suele decir "Claro, como sois de IU, estais acostumbrados a perder".

2) Hugo es del Madrid.

3) Este bloguero me explicó que la franja morada del escudo de este equipo se pone cuando se instaura la II República. Es más, la corona desaparece, no volviendo a aparecer hasta 1941.

4) Durante este periodo, este equipo estuvo presidido por un tipo llamado Rafael Sanchez Guerra, republicano algo de derechas, condenado por el franquismo a 30 años de carcel y miembro del gobierno republicano en el exilio.

Dicho queda.

lunes, 26 de octubre de 2009

Iu debe abrirse a la sociedad

En el ranking de frases huecas que se suelen decir, ésta creo que es la que más me irrita.

Donde pone IU, usted puede poner PP-PSOE-PCPE... da igual. Es una frase que se suele usar bastante y que todavía no sé qué significado tiene.

Nunca he oído a nadie que diga esta frase, explicarse en cómo se debe hacer eso. Esta frase se suele soltar, todo el mundo asiente y a otra cosa mariposa.

Seamos serios.

IU (como cualquier organización política) debe tener clara su línea política. Una vez que se tiene claro esto, lo siguiente es ver qué organizaciones hay por ahí cerca con las que se pueda trabajar. Ese trabajo puede ser conjunto o dentro.

Trabajo conjunto es cuando IU firma con la organización que sea, un comunicado, o acude a una manifestación, etc.

Trabajo dentro de otra organización, es cuando en respuesta a una estrategia de IU uno decide implicarse en determinada asociación para intentar darle una orientación en la línea que marca tu ideología o el programa de IU.

Esto es lo que pretenden hacer todos los partidos políticos. El PP por ejemplo tiene mucho trabajo hecho en la judicatura, el PSOE tiene mucha relación con muchas ONG...

Todo esto, para que sea fructífero, debe responder a una planificación estratégica. Ese contacto con la sociedad organizada es lo que te hace tener unas propuestas que estén más o menos pegadas a la realidad, y no caer en el institucionalismo puro y duro.

Siempre he compaginado mi militancia interna con la externa, porque entiendo que el objetivo es ese, convencer a los que no lo están, animarles a organizarse y luchar por un mundo más justo.

Cuando he creído que algo era importante, pero no existía, me he juntado con la gente más afín para crearlo. En el instituto cree una asociación de estudiantes, en la universidad trabajé en una que ya existía (y que fundó un bloguero muy famoso), y ahora participo en una cooperativa de consumo ecológico que creamos unos amigos/as junto con unos compañeros/as de IU.

Nunca he dicho que IU debería abrirse a la sociedad, porque en mi entorno, la gente que comparte militancia, ya tiene ese contacto que se supone que IU debería tener. Y si no tenemos más, es porque no tenemos más militantes.

Al oir esa frase, me entran ganas de preguntar ¿a qué sociedad? porque la sociedad, así en abstracto, es plural, y hay desde ultraderechistas hasta ultraizquierdistas.

Alguien que de verdad pretenda que IU se abra a la sociedad, debería explicar hacia donde. Y ahí es donde se da el verdadero debate político. ¿CCOO o CGT? ¿Greenpeace o Ecologistas en Acción? ¿solidaridad internacional o feminismo? .

Esas son las verdaderas preguntas que debemos hacernos.

El resto, son brindis al sol.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Hablemos de cerosalaizquierda, elhijorojo y Carrillo

Y eso que no soy de personalizar, que si no...

El gran bloguero, cerosalaizquierda, de manera valiente, ha lanzado un debate que como se puede demostrar por la repercusión que ha tenido en su blog, no está cerrado.

Elhijorojo, a pesar de tener poco tiempo, no se ha aguantado las ganas y le ha mostrado su opinión sobre un tema bastante polémico en la izquierda política y social de este país.

El tema de marras es el manido, pero inconcluso, eurocomunismo-carrillismo.

Antes quiero mostrar mi discrepancia con una cita que hace elhijorojo sobre Sacristán. Manolo , estando en contra del eurocomunismo, al menos reconocía tres aciertos:

- una crítica sana a los errores de la tradición comunista
- una voluntad de analizar las novedades de la estructura social
- y una percepción acertada de la difícil viabilidad de un horizonte revolucionario cercano en esta Europa en la que vivimos.

La última la comparto al 100%. Es cierto que el PCE se dio cuenta que en una sociedad como la tardofranquista, o postfranquista, la vía revolucionaria al uso era totalmente desacertada. Pero no hay que olvidar que se dieron cuenta después de expulsar a los que se tiraron varios años diciendo eso. Y nunca he oido ni un ápice de autocrítica en ese sentido por parte de aquella dirección.

La segunda la comparto algo menos. Es cierto que tenían una voluntad lógica de intentar analizar los cambios estructurales que estaban viviendo. Pero no es menos cierto que dieron palos de ciego.

Creo que fue en el IX congreso del PCE (quizás fue el X) donde se reformula el concepto de clase. Como se estaban dando cuenta de que España estaba entrando en un capitalismo a la europea (con todas las salvedades que queramos poner), y por tanto estaban apareciendo estratos sociales que escapaban al analisis sencillo de "o estas explotado por un burgués malvado, o eres un burgés malvado", llegaron a la conclusión de que "clase obrera" era prácticamente todo el que no tuviese una empresa de más de 50 trabajadores.

La cifra exacta no la recuerdo, pero la idea era algo así. Ese error costó mucho luego darle la vuelta.

Una cosa es tu posición frente a los medios de producción, y otra muy distinta, es la política de alianzas que puedes hacer en momentos determinados.

Es decir, no es lo mismo aliarse con el pequeño empresario que tiene una empresa de 10 trabajadores, que considerar a dicho empresario miembro de la clase trabajadora.

Y por último, la primera frase creo que no es correcta. El analisis que se hizo respecto a los errores cometidos en nombre del comunismo, no fueron en ningún momento una crítica sana. Fue totalmente insana. Se pasó de un stalinismo cerrado y ferreo, a un antiestalinismo formal, que hacía renunciar a cualquier tipo de conquista que se había hecho en la URSS. Hasta tal punto de llegar al IX congreso, donde se renegó del leninismo, y se abrazó el marxismo revolucionario. Cosa que a día de hoy todavía no entiendo, por más que lo pregunto.

Con el resto de su post, estoy de acuerdo.

Ahora, sobre Carrillo, su forma de actuar y el eurocomunismo:

Carrillo tuvo muchos aciertos, como darse cuenta de su error al negarse en participar en el sindicato vertical, o al negarse a participar de cualquier estructura del franquismo, ya sea social o institucional. Gracias a eso, nacieron las CCOO, o el movimiento vecinal (hablo sobre todo del madrileño, que es el que más conozco) consiguió tener una interlocución institucional nunca pensada. El PCE, junto con el movimiento vencinal, creo cooperativas de viviendas para trabajadores, que hoy en día forman barrios de Madrid.

Pero tuvo muchísimos errores.

El más conocido y polémico fue mandar a uno de los personajes más carismáticos del partido, al interior de España. Lo mandó para organizar al partido del interior, que estaba mucho mejor organizado que el del exterior. Con la perspectiva de la historia, nadie entiende esa decisión. Quiero pensar que fue un error de cálculo.

El PCE durante los 60 y los 70 se convirtió en la mayor plataforma antifascista que ha existido en este país, y que probablemente haya existido en ningún otro sitio. Dejó de ser un partido comunista, para convertirse en otra cosa superior. Esa dinámica hizo romper con un discurso de clase, que se ha estado arrastrando muchas decadas. La nuestra incluida.

Durante esos años, la participación valiente de muchos militantes del PCE, como comentaba anteriormente, consiguió generar un conflicto social negado por el gobierno, pero asumido por el sentir general de la población.

El PCE, como comentaba en un post anterior, durante esa época, tenía militantes activos en muchísimos sitios.

Cuando al fin se veia el final del tunel, todo el mundo se puso nervioso. El PCE, el único partido que había tenido una actividad valiente durante el franquismo, el que más apostó por derrocar el regimen...empezó a cometer los mayores errores de su historia. Casi igual que los de Bullejos. Salvando las distancias.

A principios de los 70 el partido más conocido en este país era el PCE. Se sabía de otros partidos que en el exterior tenían cierta actividad: el PNV mantenía contactos con los norteamericanos y con cierto sector de la iglesia española, ERC andaba por ahí, la derecha liberal no reconocida en el consejo de ministros (es decir, la que escapaba del control de Fraga) tenía ciertos contactos con algunas democracias europeas, y al parecer, alguien había oido hablar un tal PSOE. O PSP. Nadie del interior que estuviese luchando en su entorno más cercano recuerda a nadie del PSOE.

Un camarada extremeño, ya fallecido, con el que tuve ocasión de compartir muchas horas de conversación siempre me decía con gran tono socarrón "Sí, el PSOE participó tambien en la oposición al franquismo. Yo un día conocí a uno."

En ese contexto, el PCE decide montar la Junta Democrática en 1974 como un elemento de presión para el desarrollo de la democracia en España, y como forma de llamar la atención de la comunidad internacional. Un gran acierto.

Apenas 3 meses después tiene lugar el congreso de Suresnes. Según cuenta la historiografía oficial, lo que viene a ser nuestro particular Señor de los Anillos a la española, parece ser que un día de campo, tortilla de patatas mediante, unos jovenzuelos deciden darle un vuelco a la sociedad española. Así eran ellos.

Alfredo Grimaldos en su libro "La CIA en Epaña", disiente de esa versión. Según recoge este autor, no se sabía si había más militantes o infiltrados en dicho congreso. Y no es una broma. Nadie de aquella época supo explicarse en aquel momento como se marginó al ideologo Pablo Castellanos, como se dio un portazo al lider natural, Nicolás Redondo, y como un tal Felipe Gonzalez que apenas nadie conocía, sale elegido Secretario General.

Tras ese congreso, empezaron a llover marcos alemanes gracias a la gran influencia de Willy Brandt, presente en dicho congreso.

Y claro, un PSOE crecidito, decide juntarse con las otras organizaciones que no existían (exceptuando la ORT) para montar la Plataforma Democrática. Esta plataforma, tuvo escasa repercusión en el interior, si bien es cierto, que en el exterior tuvo un alcance desmesurado para su poder real.

En 1976, el PCE decide lanzar la idea de fusionar las dos coordinadoras, en lo que popularmente se conoció como la platajunta, dando una proyección al PSOE hacia el interior, que nunca había tenido.

Con el dictador muerto comienzan las negociaciones para realizar un borrador de una constitución. El PSOE pasa de ser un partido inexistente, a capitalizar la oposición democrática.

El PCE comete un grave error político y uno organizativo.

El político es renunciar a lo que había sido su seña de identidad, la republica. Acepta la bandera monarquica, acepta la figura del rey, acepta una ley electoral que iba en su contra...En la linea que marcaba el eurocomunismo italiano, adaptando a nuestras circustancias el compromiso histórico.

El organizativo fue desmontar un partido que estaba dividido en células pequeñitas y muy activas, en grandes agrupaciones territoriales totalmente inoperantes, que sin el dinero necesario en unas elecciones, no supieron jugar como otros partidos a esto del juego de los votos.

En el 77 el PCE es uno de los partidos que firma los pactos de la moncloa. En el 78 se aprueba la constitución con el PCE pidiendo el voto a favor.

En las primeras elecciones, el PCE, que esperaba ser como el PCI, no llegó al 10% de los votos en lo que son los primeros comicios electorales desde la caida de la republica.

Durante todo este tiempo, en menos de 10 años, el PCE sufrió multiples escisiones, la mayoría por la izquierda.

Me contaba un camarada mayor, que él había visto en los primeros mítines en la legalidad, como el servicio de seguridad de Santiago Carrillo expulsaba de malos modos a militantes que intentaban lucir orgullosos la bandera tricolor.

De lo que vino después, de su famosa carta escrita a su padre, de sus conjuras y oscuranteces, sus portazos, sus renuncias a su pasado y demás historietas, sinceramente, me importa poco.

Quiero terminar con tres cosas:

1) Si has leido hasta aquí, tienes un leninito.

2) Tuve la oportunidad de militar con Marcelino Camacho mientras su salud se lo permitía. Este hombre, mientras podía, venía a todas las reuniones de las que le llegaba carta. En una ocasión, le pregunté sobre una frase que le atribuian, en respuesta a lo que era para él el carrillismo/eurocomunismo. Su respuesta, entiéndase la terminología usada, se me quedó clavada "Eso era revisionismo en lo político, y estalinismo en lo organizativo"

3) Javier Ortiz en su magnífico libro "El Felipismo, de la A a la Z " daba una definición de Carrillo, que si bien no recuerdo literalmente, venía a decir algo así como que o bien era un infiltrado, o bien un tonto al que se la colaron una y otra vez.

Cada cual es libre de pensar lo que quiera, pero yo me suelo quedar con estas dos últimas opiniones.






lunes, 17 de agosto de 2009

Malas explicaciones y correspondientes matizaciones (I)

El anterior post lo escribí el día antes de irme de viaje, por lo que debido a las prisas, dejé sin desarrollar cosas que han generado cierto debate interesante.

Voy a intentar explicarme mejor:

1) Movimiento Obrero: creo que el referente sindical del PCE debe ser CCOO. Últimamente he repasado algunos fragmentos de la enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo, y hay uno que viene a decir algo así como (sálvese la retórica de la época) que es un error que los revolucionarios no trabajen en los sindicatos reaccionarios porque se dejaría a los trabajadores ahí organizados poco menos que desvalidos y desprotegidos.

Si abandonamos las expresiones de aquellos años, y la visión un tanto paternalista, lo que se viene a defender es que es más rentable políticamente centrarse en una organización grande, de masas, de clase...donde se pueda influir, que en una pequeñita, ultrarevolucionaria, pero que en la realidad no representa a nadie.

El problema que ha tenido el PCE, es que desde hace muchos años ha abandonado en la práctica concreta, y en la política general, el trabajo en CCOO. Pocos militantes del PCE hacen trabajan de manera activa dentro del sindicato.

En la realidad, la política del partido en este ámbito la están decidiendo y llevando a cabo únicamente los militantes que trabajan activamente en el sindicato. Y así nos va.

El PCE no determina cual debe ser la actitud de los comunistas ante determinados EREs ni ante las negociaciones colectivas, se limita a soltar un comunicado de prensa diciendo que no a todo, pero no hay ninguna reunión que junte a todo el mundo para debatir una estrategia.

Por otro lado, el PCE se limita a hablar del mundo del trabajo (expresión que no me gusta nada) en su relación con CCOO. Eso es estrechez de miras. El movimiento obrero es mucho más amplio que CCOO.

La estrategia de los críticos quizás fue acertada en su origen - yo sigo sin tenerlo claro, aunque me da un poco igual - pero vistos los resultados de los últimos congresos, la descendiente influencia que se tiene y el minicambio que ha habido en la dirección, a mi modo de ver, deja claro que hay que estudiar otras formulas de intervención en dicha organización.

Y mañana respondo al bello autor del no menos bello blog, que mostró su inquietud sobre un tema que traté en el post que "tanta" polémica ha generado.


viernes, 14 de agosto de 2009

El congreso que deberíamos tener (II)

Hablemos de lineas de actuación general.

Quizás este debería haber sido el primer post, pero es que el otro día dije cosas que tenía dentro desde hace tiempo y tenía que soltarlas cuanto antes.

¿Cuales son para mí las grandes lineas de analisis y trabajo?

- Lo primerito de todo, ruptura del pacto constitucional. Así, tranquilamente. Esa constitución se votó en un contexto muy concreto: continuo ruido de sables, violencia callejera contra la población que reclamaba democracia, unas ansias locas de libertad, el ejemplo de Portugal... Y salió como salió.

Esta constitución está viciada de origen, y además, como solía repetir Anguita, ese famoso pacto constitucional lo han roto los gobernantes y las grandes fortunas al no cumplir determinados derechos como son el del trabajo, la vivienda digna y más recientemente en algunas comunidades autónomas, la educación y la sanidad pública.

- Eje republicano. Dentro de esa línea de ruptura del pacto constitucional, la construcción de la tercera república tiene que estar presente en todas las acciones políticas políticas que podamos. Nuestro objetivo no es llorar lo que se perdió en el 39, nuestro objetivo es honrar a los que perdieron la republica haciendo nuestro trabajo, construir una nueva constitución republicana.

- Trabajo unitario y externo. La militancia en el PCE no es un objetivo en sí mismo. El objetivo es participar de "la organización vanguardia del proletariado" para dotarte de una organización que te ofrezca los recursos necesarios (gente que te puede ayudar en determinadas cuestiones, formación, dinero...) para organizarte con el resto de la sociedad en la consecución de unos objetivos políticos. Para que esto sea util tenemos que aplicar todo lo que se apruebe.

- Movimiento Obrero. El rollo este de participar en los críticos, a lo mejor tenía su sentido en los 90. Digo a lo mejor porque yo lo dudo. Pero a todas luces hoy en día no tiene ningún sentido. Los comunistas no pueden estar unos en CCOO, otros no, dentro de CCOO unos con los críticos, otros al margen, otros con otros... Así no hacemos nada. Para superar esto, el PCE debería apostar por un modelo sindical concreto y actuar en consecuencia. No apostar por una corriente dentro de un sindicato.

- Lucha contra el heteropatriarcado. No puede ser que en el discurso de clausura del XVII el secretario general del pce acabe su discurso diciendo que como la lista que se acaba de aprobar no cumple los estatutos en lo relativo género, que los cupos que se aprueben en las federaciones, intenten corregir ese deficit. Y no puede ser que este partido, a día de hoy, no tenga ninguna responsabilidad para trabajar contra la homofobia, transfobia y demás fobias contra las que habría que luchar.

- IU. Debemos mantener una actitud crítica, pero leal. Nuestro secretario general no se puede tirar 5 - 6 dando ruedas de prensa para meterse con el coordinador de IU. Para eso tiene los cauces orgánicos. No conviene darle más carnaza a la prensa.
Debemos apostar clara, decidida y valientemente por la refundación de IU. Pero por una refundación que apueste cláramente por superar determinadas dinámicas del pasado.

Iu no es del pce, es de todos y cada uno de los que la componen.

Acabar con lo de un militante, un voto. La política hacia IU, como en todos los frentes de trabajo, se aprueba en el partido, se notifica, y se aplica.

- Renovación. Esto es una cuestión política de primera necesidad. El mundo avanza, las cosas cambian, y no podemos tener a dirigentes que se rien cuando se pronuncia la palabra "blog", ni a gente que corrió delante de los grises. Todos los partidos planifican de una manerea u otra sus relevos. Tenemos mil ejemplos de ahora y de toda la vida, pujol-mas, aznar-rajoy...y no solo de las cabezas visibles, sino de los equipos que hay detrás. Es fundamental contar con la experiencia de la gente que lleva años en esto, pero tambien hay que dejar a las nuevas generaciones que tomen las riendas.

Más o menos, en lineas generales, creo que son los grandes temas que se deberían abordar.

Por cierto, en mi época, a los niños que van a la escuela no les dejaban opinar de las cosas de los mayores.