sábado 7 de noviembre de 2009

Primeras impresiones del XVIII congreso del PCE.

En el debate el informe de gestión, dicho informe ejemplificó muy bien lo que había sido la dirección de Frutos en estos años.

El informe de gestión debe ser un balance interno de lo que se ha hecho durante un periodo determinado de tiempo. Para hacer analisis político están los documentos.

Este informe no analizaba la situación organizativa del PCE, no se decía cuales habían sido los errores y cuales habían sido los aciertos. Por tanto, servía de poco.

Rocio Val, secretaria de Murcia, tuvo una intervención muy brillante, donde se hacía una crítica muy profunda a dicho informe.

El camarada de Aragón tambien estuvo bien. Muy metódico y muy propositivo.

Otros aprovecharon para criticar al federal por lo mismo que hacen ellos en sus federaciones.

El típico debate de salirse de IU, ha sido aplastado, obteniendo alrededor del 10% de los votos para las enmiendas que mantenían esas posiciones.

Seguiremos informando.

Oiga, que estamos de congreso

Este fin de semana, los comunistas estamos de congreso. Hay mucha gente que no le gusta que existamos los comunistas. Hay mucha gente que no le gusta que los comunistas nos sentemos a hablar y a decidir sobre política. Hay mucha gente que preferiría que no existiésemos.

A pesar de esta gente, estamos. Con nuestros errores, con nuestros aciertos, con nuestras fuerza y nuestras debilidades. Los comunistas estamos ahí y existimos.

Y lo mejor de todo, estaremos y existiremos.


miércoles 4 de noviembre de 2009

¿Refundación? (II)

Continuando con el post de ayer, otro gran tema será definir las grandes líneas de actuación política. Mientras no tengamos una alternativa a lo que hay, no seremos una verdadera alternativa de poder. Posteriormente, estos acuerdos políticos de grandes ejes de actuación, pueden ser reorientados o modificados si la situación cambia, pero a no ser que haya un cambio radical en este país, no podemos estar continuamente cuestionándonos la génesis de estos acuerdos.

Hay que debatir sobre nuestro modelo de estado. Sabemos que somos republicanos, pero ¿Qué modelo de república? ¿Nos vale un sistema como el francés o el norteamericano? ¿Todo se reduce a una mera elección de la jefatura del estado? Hay que clarificar cuál es nuestra apuesta por la democracia, qué entendemos por democracia. Hablamos de democracia participativa, pero ¿Estamos todos hablando de lo mismo?

Y por último en relación al modelo de estado, y no por ello menos problemático; tengo claro a nivel conceptual qué es un estado federal solidario, pero eso ¿cómo se concreta?¿deben tener las CCAA tantas competencias?¿Habría que continuar en el proceso de descentralización? Y que nadie me venga con la monserga de que el siguiente paso descentralizador es hacia los ayuntamientos, porque el problema de los ayuntamientos no es de compentencias (que para mí tienen demasiadas) sino de financiación, que es otro rollo totalmente distinto.

Tenemos que tener un modelo económico alternativo. Hablar de subir los impuestos, defender lo público y respetar el medio ambiente, no puede ser nuestra alternativa. Hay que tener clara nuestra alternativa al actual modelo económico, y debemos tener clara nuestra hoja de ruta a todos los niveles. Hablamos demasiado del sector público de la economía, y muy poco de economía social. Con lo que me gustan a mí las cooperativas... La defensa de lo público, subida de impuestos y todo eso, es un camino para alcanzar otro modelo económico, pero no es el modelo económico al que aspiramos.

Sobre medio ambiente, no podemos tener a compañeros/as hablando de desarrollo sostenible. Ese concepto no es nuestro. Es como si hablásemos de la responsabilidad social corporativa de las empresas.

Debemos tener un discurso coherente, aunque sea incómodo. A lo mejor debemos empezar a decir que el rollo éste de que todo bicho viviente tenga un coche, no es viable. A lo mejor todos los hogares no pueden tener 3 ordenadores. A lo mejor no podemos estar comiendo tomates los 12 meses del año.

No podemos tener posiciones titubeantes ni ambiguas sobre los "grandes temas de estado". ¿Estamos de acuerdo con que la mejor manera de acabar con la delincuencia es más policía? ¿cuál es nuestra posición con el consumo no terapéutico del hachis? ¿estamos a favor o en contra de bolonia? ¿somos europeístas?

¿Cuál debe ser nuestra política hacia los movimientos sociales? ¿nos valen todos? Por seguir con el tema medioambiental, no podemos tener a militantes que participen de cosas como greenpeace. Para poder definir cuales son los movimientos sociales de los que nos queremos hacer eco en las instituciones, primero tenemos que tener clara cual es nuestra política. Una vez conseguido eso, debemos coger nuestro programa y compararlo con el de las asociaciones que hay por el mundo, y trabajar con las más afines. Pero respondiendo a una estrategia, y no haciendo cada uno la guerra por su cuenta, como buenamente puede.

Y por último, incluir en algún sitio, algún artículo como el que tiene el PP, donde ningún militante de IU puede criticar las decisiones que toma IU en los medios públicos. Se llame Pepe Verduras, o perico el de los palotes. Las críticas se hacen dentro. Porque hacerlas fuera no es democrático. Si una persona de cierta relevancia publica va a un programa de televisión a criticar las decisiones de IU, yo no puedo contestarle, porque es muy complicado que tenga acceso a los medios de comunicación. Pero si lo hace en mi organización, tengo los cauces orgánicos necesarios para poder hacerlo.

¿Y por qué pongo tantas preguntas en vez de decir lo que opino?

Por dos motivos:

1) Porque es verdad que quiero empezar de cero. Tengo opinión definida de todas las preguntas que he planteado, pero antes quiero escuchar al resto de compañeros/as para ver qué opinan, y reflexionar con calma sobre ello.

2) No es el momento de los popes, ni los gurús, ni los que sientan cátedra. Es el momento de que desde el coordinador, hasta el que se acaba de afiliar, se planteen estas preguntas, y si de verdad creen en un proyecto de convergencia política de la izquierda transformadora, se sienten tranquilamente y reflexionen.

Os espero.

martes 3 de noviembre de 2009

¿Refundación? (I)

Va otra saga.

Como todos ustedes sabrán, en IU andamos de refundación. ¿Por qué?. Bueno, cada uno tendrá sus motivos, pero para mí es necesaria una refundación ya que la actual IU está agotada. Y está agotada porque no ha sido capaz de responder a las necesidades e ilusiones que se habían depositado.

IU nace al calor de un momento coyuntural muy concreto, las movilizaciones contra la OTAN. En esto influye que el primer gobierno que se denominaba de izquierdas (luego introdujeron lo de centro-izquierda) desde la segunda república, estaba renunciando a llevar a cabo cualquier tipo de propuesta transformadora.

En ese momento, con muchos votantes y organizaciones políticas y sociales sintiéndose traicionadas, es cuando nace IU.

Al principio hay muchas cosas raras, pero en líneas generales, se agrupan partidos y gente a título individual en un proceso de convergencia política que hace que nazca el primer movimiento político, social y posteriormente, tambien cultural, de España.

Por motivos que no vienen al caso, mucha gente fue abandonando IU durante demasiados años. Los abandonos fueron tanto por la derecha como por la izquierda. Adelgazando así a una organización que nunca tuvo excesivo sobrepeso.

Así nos encontramos ahora, con la IU más débil de su historia.

Cuando la gente mide la fuerza de una organización mira a las instituciones. No es una medida justa, pero es una medida al fin y al cabo. De todas maneras, y lo que más me preocupa, la debilidad de IU no es sólo institucional, es también política, social y organizativa.

De ahí que hayamos decidido poner el marcador a cero, sentarnos tranquilamente, apagar el GPS y ver a donde nos lleva esto.

Y este es el momento que os comentaba, que era el que nos encontrábamos.

La refundación debe hacerse partiendo de cero. No se debe ir con esquemas predeterminados. Si vamos a un proceso en el que nos limitemos a decir que esto tiene que ser un MPS con áreas de elaboración colectiva, otros a decir que eso nunca funcionó, los unos a decir que es que nunca se permitió su desarrollo... al final no estaremos haciendo nada positivo. Estaremos intentando arreglar rencillas con el pasado, pero no estaremos mirando el futuro, que es donde tarde o temprano estará el presente. Y si el presente nos vuelve a pillar hablando del pasado, probablemente no tengamos futuro.

Sería muy útil que fuésemos a cuestiones concretas y no a grandes frases huecas (ya sé que no sobra nadie y que falta mucha gente, por favor no lo repitamos más. Y no, no quiero hacerme trampas al solitario), y que dejásemos de tirarnos determinados conceptos a la cara, como área, democracia interna... Lanzo una duda ¿Qué diferencias formales existen entre una comisión de trabajo y un área de elaboración? Si permitimos que la comisión de trabajo tenga capacidad de elaboración política... voilá, tenemos un área con otro nombre.

Si nos aferramos a lo simbólico - a lo terminológico - y no bajamos al terreno de lo concreto, nos tiraremos muchas horas encerrados en sedes discutiendo sobre las secretarías, las areas, las coordinaciones, las secretarias generales, los vocales, las portavocías y no sé que leches más, en vez de centrarnos en cómo deben organizarse los grupos de trabajo.

Y he puesto este ejemplo como el paradigma de los debates absurdos, pero podría haber puesto cualquier otro.

A nivel interno se debe dar abiertamente cualquier tipo de debate. Sobre todo el de qué es IU. Hay que debatir tranquila y sosegadamente si se quiere constituir a IU en un partido político donde no quepan más partidos. Y una vez que se decida eso, que se entierre este debate de una vez, porque una organización no puede estar permanentemente cuestionandose a si misma.

Hay gente que propone un partido muy democrático y con corrientes organizadas dentro, donde la gente pueda participar tranquilamente. Pero a mi esta propuesta, me da que generaría un debate tan rico como el de las areas frente a las comisiones de trabajo. ¿En qué se diferencia ese partido de la IU actual?

He de reconocer que para mi, al principio, la refundación era volver a la V asamblea, un movimiento político, social y cultural que se dividia en areas de elaboración política donde se canalizaba el trabajo hacia afuera y se hacían propuestas hacia adentro. Pero creo que es el momento de inventar, crear, imaginar, no de volver o copiar.

Llevo unos meses mirando estructuras organizativas de partidos y de cosas raras. Y cosas parecidas a lo de IU hay poco, tanto aquí como por ahí. Sí diré que el BNG tiene un modelo parecido al nuestro (hay partidos, corrientes y afiliaciones individuales), y pesar de las luchas internas, no suelen cuestionar la identidad del BNG. A lo mejor habría que echarle un ojo.

Tambien hay una organización política, social y cultural, que está más arriba de Buitrago y de la que no digo el nombre para que Marlaska o Garzón no me enchironen, que tiene multitud de corrientes y que en sus debates no suelen cuestionarse las señas de identidad.

En estos dos ejemplos que pongo, no pongo en duda que tengan sus rollos a nivel interno, lo que digo es que creo que tienen un modelo que les permite no estar cuestionandose continuamente qué son.

Este es nuestro primer gran reto. Encontrar el modelo de organización que nos permita estar a gusto a todos/as, de tal manera que podamos tener la máxima diferenciación política, sin cuestionar el proyecto general.

lunes 2 de noviembre de 2009

Llamamiento por la refundación de la Izquierda

La Izquierda ha sido una esperanza para millones de personas durante décadas. Fue una garantía, y lo sigue siendo, de que otro mundo es posible. Pero la Izquierda viene sufriendo una prolongada erosión que no sólo se refleja en su retroceso electoral. La ciudadanía no participa en las decisiones importantes y el tejido asociativo es cada vez más débil.

Los errores políticos han sido numerosos y no queremos ignorarlos. Pero el neoliberalismo no sólo ha creado una enorme precariedad laboral y destrucción ambiental, no sólo ha alargado el tiempo de trabajo a costa del tiempo reservado a todo lo demás. Además, ha mantenido la división sexual del trabajo obligando a las mujeres a sobrevivir a base de jornadas dobles y triples. Además, ha segmentado a la inmensa mayoría de la ciudadanía, y muy especialmente a las trabajadoras y los trabajadores, fomentado la competencia entre nosotros y nosotras, atomizándonos, transmitiéndonos la sensación, de que somos los únicos y las únicas responsables de los males que aquejan al mundo. De que no hay alternativa al actual orden de cosas.

Pero el neoliberalismo ha entrado en crisis. No ha muerto y hay intentos serios de recomponerlo. Pero sus recetas económicas, su influencia ideológica y su modelo de civilización están a la defensiva.

Esto abre nuevas oportunidades para aquellas y aquellos que creemos en una convivencia más justa y solidaria, en un modelo económico acorde con las necesidades de las personas y del medio ambiente, en la posibilidad y en la necesidad de una sociedad distinta. En algunos países esta situación está produciendo convergencias esperanzadoras entre todas las familias y sensibilidades de la Izquierda, en América Latina está abriendo un nuevo ciclo histórico.

Son procesos complejos en los que se tienen que abordar los desencuentros del pasado, los enfrentamientos entre el reformismo y el anticapitalismo más explícito, entre la cultura de la intervención directa y las formas más institucionales de participación política. Pero son procesos que despiertan esperanzas de un mundo mejor entre sectores amplios de la población.

Ha llegado la hora de poner en marcha este proceso en nuestro país. A pesar de la fragmentación de la Izquierda, del desencanto y de la desmovilización social, el potencial democrático de nuestra sociedad sigue siendo enorme. Debajo de la cáscara institucional y de la cultura política oficial, de la corrupción y la manipulación informativa, existen amplios espacios en los que la solidaridad, los valores de justicia social, de igualdad de género, de honestidad y transparencia siguen siendo innegociables. Muchas personas que pueblan estos espacios realmente creen que es necesario construir un orden social y económico más justo, una civilización más pacífica y cooperativa en el planeta, un sistema de trabajo que dignifique a las personas y no que las destruya. Creen que el colapso ambiental se tiene que abordar de una forma distinta a la que dictan las leyes del interés y de la rentabilidad privadas, que es posible construir una sociedad más igualitaria entre hombres y mujeres. En ellos y en ellas late la convicción de que es necesario crear una sociedad distinta a la capitalista.

El momento es propicio para dar un paso así. El modelo económico y productivo español inaugurado hace varias décadas ha tocado fondo. El paro va a aumentar por tercera vez hasta rozar el 20% de la población activa a pesar de las sucesivas reformas laborales. Es un modelo productivo incompatible con los objetivos que se ha marcado la humanidad para afrontar el cambio climático, con cualquier forma avanzada de justicia social, con la dignificación del trabajo y la eliminación de la dominación del hombre sobre la mujer. Su cultura política, fuertemente bipartidista, alimenta la corrupción y el cohecho. Su modelo económico, basado en la renta financiera e inmobiliaria, nutre el poder de la banca frente al resto de la sociedad, fomenta la cultura del dinero fácil frente al trabajo productivo, la especulación frente al esfuerzo reconocido.

Nos corresponde iniciar un proceso amplio y capital que permita darle a este deseo y a esta necesidad de cambio una expresión política, cultural y organizativa. Los y las firmantes de este Llamamiento nos comprometemos a trabajar para que todas las personas, organizaciones y grupos activos que nos reclamamos de la Izquierda empecemos a converger en un espacio común de deliberación y aprendizaje colectivo. Nos comprometemos a reunirnos a nivel de barrio, de centro de trabajo, de ciudad, de comarca y mancomunidad, de comunidad autónoma, nacionalidad histórica y también a nivel de todo el Estado. Nos comprometemos a formar foros y mesas territoriales, foros temáticos y sectoriales para la refundación de la Izquierda, espacios en los que pretendemos ponernos de acuerdo sobre cómo abordar los grandes y los pequeños problemas que nos afectan, para intentar solucionarlos e ir definiendo un nuevo proyecto político de tipo federal, republicano, feminista y socialista. Estos espacios tienen que ser plurales, pero tienen que comprometerse con un proyecto solidario en todo el Estado, ser algo más que la suma de organizaciones, de núcleos e iniciativas ya existentes. Tienen que aunar y aprovechar los esfuerzos del pasado, pero también tienen que fomentar las iniciativas innovadoras.

Nuestro objetivo es crear espacios de participación ciudadana dentro y fuera del trabajo, núcleos de poder organizado para que las personas puedan trasladar directamente sus necesidades a las instituciones, a los medios de comunicación, a los centros del poder político local, autonómico y estatal. Nuestro objetivo es mostrarle a toda la sociedad que es posible y que es más efectivo abordar los problemas de forma cooperativa, que no es necesario hacerlo compitiendo y atomizándonos. Nuestro objetivo es que la ciudadanía le arranque espacios a los intereses corruptos y endogámicos, a la lógica insaciable del capital, a los intereses de las empresas multinacionales. Nuestro objetivo es superar las distintas jerarquías que aquejan hoy a la sociedad, incluidas las jerarquías de género sobre las que se sustenta todo tipo de violencia contra las mujeres.

Nos proponemos hacerlo utilizando medios democráticos, denunciando y elaborando soluciones alternativas, creando una nueva cultura republicana en la que lo de todos y lo de todas esté por encima de los intereses excluyentes. Queremos que la ciudadanía participe activamente en este proceso abriendo la perspectiva de una sociedad distinta, más justa y sostenible para nosotras y nosotros así como también para nuestros hijos e hijas, una sociedad en la que realmente se cumplan y hagan cumplir los derechos humanos, incluidos los derechos sociales, para todas y todos los habitantes del planeta. Nuestro objetivo, en definitiva, es que nuestra generación vaya construyendo una sociedad mucho más justa, solidaria y sostenible, una sociedad socialista para el siglo XXI

Madrid, otoño de 2009

Las adhesiones pueden enviarse a: refundacion.social@izquierda-unida.es

Semana Roja de Pedro Mellado

Otra persona con buen criterio. Como debe ser, me han vuelto a citar:

Esta semana me ha tocado a mí hacer mi propuesta de lo más interesante que hemos podido ver por la zona izquierda de la blogosfera.

La noticia que Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid nos adelantaba el lunes ha monopolizado un tanto el debate de la semana. El tema de discusión es acerca de la fórmula para elegir a los cargos de IU en general y los candidatos a la alcaldía y Comunidad de Madrid en concreto. A este respecto, podemos ver argumentos a favor de una primarias en A sueldo de Moscú, y argumentos en contra en A bloguear, a bloguear.

En el apartado económico, en Ceros a la izquierda se nos advierte del peligro de que la recuperación económica de la UE no pase por una recuperación en España. Una recuperación económica que aparece con los mismos vicios que nos han llevado a la última crisis: el economista Marc Vidal esboza la posibilidad de una burbuja 2.0. , de nuevo la especulación como paradigma del capitalismo.

En el plano internacional, Ceronegativo nos trae la crónica que él y Rafa Hortaleza redactaron sobre el acto de Evo Morales para la edición de Mundo Obrero de este mes. Otra crónica, cargada de esperanza, nos la trae de Jenin un bloguero manchego, señalandonos que la III Intifada será cultural.

Y para finalizar un mensaje: Más inversión en infraestructuras públicas y menos pagarle 50 millonzacos al Papa para que luzca tipín por España.

La próxima semana nos llegará el resumen desde los Balcanes por Carlos González en Radio Karma.

miércoles 28 de octubre de 2009

Contra las primarias


¿Por donde empiezo?

Este debate es bastante recurrente en nuestra organización. Por desgracia, ahora se va a ver viciado por una cuestión coyuntural, que sinceramente, me va bastante poco.

A raíz de esta coyuntura, el bloguero más dicharachero al oeste del pisuerga, ha escrito una entrada, que puede ser analizada obviando esa coyuntura. Lo cual es de agradecer. Sobre todo cuando ahora hay tantas personas que ponen el grito en el cielo porque debería haber primarias, pero nunca lo han puesto antes, o en sus ámbitos de actuación obvian estas formas de elección.

Mi posición sobre este tema es de sobra conocida. Siempre he estado en contra de las primarias.

Y paso a explicarlo:

- Las primarias se suelen utilizar en regímenes presidencialistas, donde una persona se presenta con su programa político, frente a otra u otras. Es una concepción personalista de la política de la que huyo. A mi no me gusta el Star System de la política, ni el OT de las elecciones. A mi me gusta votar equipos que se conforman en base a un programa.
Cuando votas a una persona (como en tantas democracias) en parte suele ir unido a que tiene carta blanca en muchos aspectos. La argumentación suele ser "yo tengo el respaldo de las bases" . El ejemplo más paradigmático, probablemente sea EEUU, donde se elige al presidente, y éste, puede componer su equipo de gobierno como le venga en gana.

- Si hacemos un poquito de historia, el sistema de primarias se implanta en el partido laborista por ala derechista (Blair-Brown) para cargarse al ala izquierdista. Ellos eran grandes oradores, jóvenes, carismáticos...y sobre todo con gran apoyo de los medios de comunicación. Pongamos un ejemplo ficticio; si Anguita cuando era diputado se enfrentase a mi yo actual (con mi trabajo de 8 horas) ¿quien creéis que hubiese ganado unas primarias?
Saltémonos la capacidad de cada uno. ¿Habría igualdad de condiciones? Él podría dedicarse un mes entero a pasarse por asambleas, tener reuniones sectoriales, dar ruedas de prensa...mientras yo, hasta que no saliese de trabajar no podría hacer nada. Y solo podría desplazarme de mi comunidad autónoma los fines de semana. Además, los medios le harían mucho más caso a él que a mí, ese gran desconocido. Habría una gran desigualdad de condiciones, ya que él tendría muchos más medios para hacer llegar su mensaje.

- En EEUU los "partidos" tienen implantado un sistema de primarias abiertas (como el que tiene el PD de Italia) donde cualquier ciudadano tiene posibilidad de votar. Esto ha llevado a la práctica, que los partidos en EEUU no existen. ¿cual es el problema de esto? Que al no existir partidos, los candidatos tienen que buscarse financiación externa para sus campañas. Todos sabemos las millonadas que reciben esos candidatos. Y quien paga, manda. Para mí, la desaparición de los partidos, es la aparición de la plutocracia. No ha existido ni un sólo candidato en EEUU que no haya venido financiado por grandes corporaciones empresariales.

- Argumentación absurda: en caso de primarias abiertas, donde cualquier ciudadano puede participar, no estás exento de una estrategia de intereses externos, que manipulen los resultados. Esto es, imaginaos unas primarias abiertas del PSOE, donde participase cualquier ciudadano. ¿No podría darse el caso de que el PP tuviese una estrategia de pedir a sus afiliados para que votasen al candidato/a más paquete?

Y esto no tiene nada que ver con al democracia participativa. Una cosa es lo que planteo para mi organización (con la cual pretendo tomar el poder, para transformar la realidad), y otra muy distinta la que planteo para la sociedad.

Por si se entiende mejor, creo en un estado federal, pero creo que mi partido - el PCE - debe tener un modelo centralista. Y esto no es contradictorio, porque hay muchos ejemplos a lo largo de la historia donde partidos centralistas, han gobernado países federales.

Dicho esto, pienso que Inés podría ser la mejor candidata a las elecciones autónomicas. Pero no puedo apoyar a los compañeros que pretenden que lo sea a través de primarias, primero porque estoy en contra de las primarias. Y segundo, y más importante, porque cuando Inés perdió unas primarias y fue elegida en un Consejo Político Regional, a todos/as les pareció bien.