La jugada es muy buena.
Sin conocer las condiciones laborales de Delphi, me puedo hacer a la idea de que seguro que los trabajadores que rondan los 48 años en esa empresa, deben tener unas condiciones aceptables tal y como está el patio.
¿Qué hará Delphi, y como ella, miles de empresas carroñeras de este país? Con las nuevas medidas que pretende tomar el gobierno, prejubilará a trabajadores que tienen condiciones laborables medianamente dignas, y contratará a chavales que pueda despedir en vez de por 45 días por 33.
Fijaos con detalle en lo que ocurre: el gobierno dice que abarata el despido de 45 a 33 años para fomentar el trabajo en los jóvenes. La empresa, coge y prejubila a trabajadores a los 50. Como la empresa tiene que seguir produciendo (a ver tú como te crees que se pagan esas mansiones), contrata a esos chavales nuevos, que tienen menos derechos y salen más baratos.
El estado se enfada, porque dice que hay mucho zángano chupando del bote, y que hay que subir las pensiones a 67 años para que no quiebre el sistema de pensiones. Curioso, cuando el estado podría no dar el bueno a la prejubilación de los 50 años. Pero entonces no saldría bien la jugadada.
¿Cuál es el resultado de todo esto?
Pues unos puestos de trabajo que tenían unas condiciones relativamente dignas, se han convertido en unos puestos precarios, y por tanto muchos más rentables. Donde antes había un/a trabajdor/a al que era más difícil despedir, que por años trabajados en la empresa seguro que no tenía mal sueldo, que tenía una cultura de reivindicación.... ahora tendremos a un/a chavalito/a al que se puede despedir de manera más fácil (al ser más barato), que tendrá un sueldo mucho más bajo, que por miedo a ser despedido (ya que ahora es más facil despedir a los jovenes) será mucho menos reivindicativo y que encima se tendrá que estar trabajando hasta los 67.
¿Quién ha salido ganando y quién ha salido perdiendo en esta jugada?
¿Para quién está gobernando ZP?
Y lo peor de todo es que nos dirán que esta medida es para fomentar el empleo, y nos lo creeremos.
Las medidas del viernes del Consejo de Ministros claman al cielo. Ya el miércoles nuestro amigo bloguero RGAlmazán nos adelantaba desde su Kabila los deseos de la patronal, de las mutuas de seguros y ¡cómo no! del Banco de España, en 
A costa también de pecar de orgullo (pero ya saben que si hay algo bueno, seguro que alguien le añade pimienta diciendo que es pecado), no puedo dejar de recomendar 