miércoles, 26 de agosto de 2009

Hablemos de cerosalaizquierda, elhijorojo y Carrillo

Y eso que no soy de personalizar, que si no...

El gran bloguero, cerosalaizquierda, de manera valiente, ha lanzado un debate que como se puede demostrar por la repercusión que ha tenido en su blog, no está cerrado.

Elhijorojo, a pesar de tener poco tiempo, no se ha aguantado las ganas y le ha mostrado su opinión sobre un tema bastante polémico en la izquierda política y social de este país.

El tema de marras es el manido, pero inconcluso, eurocomunismo-carrillismo.

Antes quiero mostrar mi discrepancia con una cita que hace elhijorojo sobre Sacristán. Manolo , estando en contra del eurocomunismo, al menos reconocía tres aciertos:

- una crítica sana a los errores de la tradición comunista
- una voluntad de analizar las novedades de la estructura social
- y una percepción acertada de la difícil viabilidad de un horizonte revolucionario cercano en esta Europa en la que vivimos.

La última la comparto al 100%. Es cierto que el PCE se dio cuenta que en una sociedad como la tardofranquista, o postfranquista, la vía revolucionaria al uso era totalmente desacertada. Pero no hay que olvidar que se dieron cuenta después de expulsar a los que se tiraron varios años diciendo eso. Y nunca he oido ni un ápice de autocrítica en ese sentido por parte de aquella dirección.

La segunda la comparto algo menos. Es cierto que tenían una voluntad lógica de intentar analizar los cambios estructurales que estaban viviendo. Pero no es menos cierto que dieron palos de ciego.

Creo que fue en el IX congreso del PCE (quizás fue el X) donde se reformula el concepto de clase. Como se estaban dando cuenta de que España estaba entrando en un capitalismo a la europea (con todas las salvedades que queramos poner), y por tanto estaban apareciendo estratos sociales que escapaban al analisis sencillo de "o estas explotado por un burgués malvado, o eres un burgés malvado", llegaron a la conclusión de que "clase obrera" era prácticamente todo el que no tuviese una empresa de más de 50 trabajadores.

La cifra exacta no la recuerdo, pero la idea era algo así. Ese error costó mucho luego darle la vuelta.

Una cosa es tu posición frente a los medios de producción, y otra muy distinta, es la política de alianzas que puedes hacer en momentos determinados.

Es decir, no es lo mismo aliarse con el pequeño empresario que tiene una empresa de 10 trabajadores, que considerar a dicho empresario miembro de la clase trabajadora.

Y por último, la primera frase creo que no es correcta. El analisis que se hizo respecto a los errores cometidos en nombre del comunismo, no fueron en ningún momento una crítica sana. Fue totalmente insana. Se pasó de un stalinismo cerrado y ferreo, a un antiestalinismo formal, que hacía renunciar a cualquier tipo de conquista que se había hecho en la URSS. Hasta tal punto de llegar al IX congreso, donde se renegó del leninismo, y se abrazó el marxismo revolucionario. Cosa que a día de hoy todavía no entiendo, por más que lo pregunto.

Con el resto de su post, estoy de acuerdo.

Ahora, sobre Carrillo, su forma de actuar y el eurocomunismo:

Carrillo tuvo muchos aciertos, como darse cuenta de su error al negarse en participar en el sindicato vertical, o al negarse a participar de cualquier estructura del franquismo, ya sea social o institucional. Gracias a eso, nacieron las CCOO, o el movimiento vecinal (hablo sobre todo del madrileño, que es el que más conozco) consiguió tener una interlocución institucional nunca pensada. El PCE, junto con el movimiento vencinal, creo cooperativas de viviendas para trabajadores, que hoy en día forman barrios de Madrid.

Pero tuvo muchísimos errores.

El más conocido y polémico fue mandar a uno de los personajes más carismáticos del partido, al interior de España. Lo mandó para organizar al partido del interior, que estaba mucho mejor organizado que el del exterior. Con la perspectiva de la historia, nadie entiende esa decisión. Quiero pensar que fue un error de cálculo.

El PCE durante los 60 y los 70 se convirtió en la mayor plataforma antifascista que ha existido en este país, y que probablemente haya existido en ningún otro sitio. Dejó de ser un partido comunista, para convertirse en otra cosa superior. Esa dinámica hizo romper con un discurso de clase, que se ha estado arrastrando muchas decadas. La nuestra incluida.

Durante esos años, la participación valiente de muchos militantes del PCE, como comentaba anteriormente, consiguió generar un conflicto social negado por el gobierno, pero asumido por el sentir general de la población.

El PCE, como comentaba en un post anterior, durante esa época, tenía militantes activos en muchísimos sitios.

Cuando al fin se veia el final del tunel, todo el mundo se puso nervioso. El PCE, el único partido que había tenido una actividad valiente durante el franquismo, el que más apostó por derrocar el regimen...empezó a cometer los mayores errores de su historia. Casi igual que los de Bullejos. Salvando las distancias.

A principios de los 70 el partido más conocido en este país era el PCE. Se sabía de otros partidos que en el exterior tenían cierta actividad: el PNV mantenía contactos con los norteamericanos y con cierto sector de la iglesia española, ERC andaba por ahí, la derecha liberal no reconocida en el consejo de ministros (es decir, la que escapaba del control de Fraga) tenía ciertos contactos con algunas democracias europeas, y al parecer, alguien había oido hablar un tal PSOE. O PSP. Nadie del interior que estuviese luchando en su entorno más cercano recuerda a nadie del PSOE.

Un camarada extremeño, ya fallecido, con el que tuve ocasión de compartir muchas horas de conversación siempre me decía con gran tono socarrón "Sí, el PSOE participó tambien en la oposición al franquismo. Yo un día conocí a uno."

En ese contexto, el PCE decide montar la Junta Democrática en 1974 como un elemento de presión para el desarrollo de la democracia en España, y como forma de llamar la atención de la comunidad internacional. Un gran acierto.

Apenas 3 meses después tiene lugar el congreso de Suresnes. Según cuenta la historiografía oficial, lo que viene a ser nuestro particular Señor de los Anillos a la española, parece ser que un día de campo, tortilla de patatas mediante, unos jovenzuelos deciden darle un vuelco a la sociedad española. Así eran ellos.

Alfredo Grimaldos en su libro "La CIA en Epaña", disiente de esa versión. Según recoge este autor, no se sabía si había más militantes o infiltrados en dicho congreso. Y no es una broma. Nadie de aquella época supo explicarse en aquel momento como se marginó al ideologo Pablo Castellanos, como se dio un portazo al lider natural, Nicolás Redondo, y como un tal Felipe Gonzalez que apenas nadie conocía, sale elegido Secretario General.

Tras ese congreso, empezaron a llover marcos alemanes gracias a la gran influencia de Willy Brandt, presente en dicho congreso.

Y claro, un PSOE crecidito, decide juntarse con las otras organizaciones que no existían (exceptuando la ORT) para montar la Plataforma Democrática. Esta plataforma, tuvo escasa repercusión en el interior, si bien es cierto, que en el exterior tuvo un alcance desmesurado para su poder real.

En 1976, el PCE decide lanzar la idea de fusionar las dos coordinadoras, en lo que popularmente se conoció como la platajunta, dando una proyección al PSOE hacia el interior, que nunca había tenido.

Con el dictador muerto comienzan las negociaciones para realizar un borrador de una constitución. El PSOE pasa de ser un partido inexistente, a capitalizar la oposición democrática.

El PCE comete un grave error político y uno organizativo.

El político es renunciar a lo que había sido su seña de identidad, la republica. Acepta la bandera monarquica, acepta la figura del rey, acepta una ley electoral que iba en su contra...En la linea que marcaba el eurocomunismo italiano, adaptando a nuestras circustancias el compromiso histórico.

El organizativo fue desmontar un partido que estaba dividido en células pequeñitas y muy activas, en grandes agrupaciones territoriales totalmente inoperantes, que sin el dinero necesario en unas elecciones, no supieron jugar como otros partidos a esto del juego de los votos.

En el 77 el PCE es uno de los partidos que firma los pactos de la moncloa. En el 78 se aprueba la constitución con el PCE pidiendo el voto a favor.

En las primeras elecciones, el PCE, que esperaba ser como el PCI, no llegó al 10% de los votos en lo que son los primeros comicios electorales desde la caida de la republica.

Durante todo este tiempo, en menos de 10 años, el PCE sufrió multiples escisiones, la mayoría por la izquierda.

Me contaba un camarada mayor, que él había visto en los primeros mítines en la legalidad, como el servicio de seguridad de Santiago Carrillo expulsaba de malos modos a militantes que intentaban lucir orgullosos la bandera tricolor.

De lo que vino después, de su famosa carta escrita a su padre, de sus conjuras y oscuranteces, sus portazos, sus renuncias a su pasado y demás historietas, sinceramente, me importa poco.

Quiero terminar con tres cosas:

1) Si has leido hasta aquí, tienes un leninito.

2) Tuve la oportunidad de militar con Marcelino Camacho mientras su salud se lo permitía. Este hombre, mientras podía, venía a todas las reuniones de las que le llegaba carta. En una ocasión, le pregunté sobre una frase que le atribuian, en respuesta a lo que era para él el carrillismo/eurocomunismo. Su respuesta, entiéndase la terminología usada, se me quedó clavada "Eso era revisionismo en lo político, y estalinismo en lo organizativo"

3) Javier Ortiz en su magnífico libro "El Felipismo, de la A a la Z " daba una definición de Carrillo, que si bien no recuerdo literalmente, venía a decir algo así como que o bien era un infiltrado, o bien un tonto al que se la colaron una y otra vez.

Cada cual es libre de pensar lo que quiera, pero yo me suelo quedar con estas dos últimas opiniones.






16 comentarios:

rafa hortaleza dijo...

1. tengo un leninito.
una gran entrada muy aleccionadora.

hugo dijo...

Ponte a repartir leninitos.

Gran entrada.

Anónimo dijo...

A mí dame dos leninitos, por favor

Solana dijo...

me pido otro leninito.

Por cierto, tengo que haceros un monumento a ti, a Javi y a Rafa (que ceronegativo me perdone). Por vuestras disputas pedagogicas para los mas novatos.

Salud!

Javi dijo...

Mi monumento que sea de chocolate, Solana. Insisto en ello.

Buena entrada Viul, estoy de acuerdo con tu reflexión hasta en esas cosas en las que discrepamos XD

rafa hortaleza dijo...

oye Viul ¿quienes eran esos que fueron expulsados por defender que la vía revolucionaría ya no valía en España antes del eurocomunismo? Gracias.

Ignacio Blanco dijo...

Muy interesante tanto esta entrada como las de Rafa Hortaleza y El Hijo Rojo.

Sólo una pequeña corrección histórica a Viul (porque la perfección da asco): la renuncia del PSOE al marxismo no se produce en el Congreso de Suresnes (1974) sino en uno posterior, ya en España, cuando el jeta de Felipe González dimite y vuelve después diciendo aquello de "antes socialista que marxista". Si no me falla la memoria, era 1979, pero puedo estar equivocado, año arriba, año abajo.

@Rafa Hortaleza: supongo que Viul se refiere a Claudín y Semprún, por ejemplo.

rafa hortaleza dijo...

@Ignacio: te he echado de menos en el cuadrilátero... supongo que habrás visto a Javi repartiendo directos y con eso bastaba ;-)

Ignacio Blanco dijo...

@Rafa: Es que me da pudor inmiscuirme en corral ajeno. Por mucho que sienta la historia del PCE como propia, nunca he militado en el partido, y suelo evitar enfangarme en discusiones congresuales u organizativas que os competen a sus afiliados.
Pero sí, Javi lo ha hecho muy bien :)

ceronegativo dijo...

mi leninito porfavoooor

Solana, estás perdonado, aqui quién son los popes y quién los palmeros esta claro.

A bloguear dijo...

Ea, leninitos para todos. Eso sí, recordar que los leninitos se ganan y se pierden, así que como os porteis mal se os puede quitar.

Rafa, como ha dicho Ignacio, me refería a Claudín y Semprún. Exactamente se les echó por objetivistas. En concreto por criticar que desde el 39 se estaba poniendo en todos los documentos que el franquismo estaba debil y se caia, y aquello aguantaba más que el pegamento y medio.

Ignacio, puede ser que usted tenga razón, y me haya liado. La anecdota la conocía, lo que puede que haya mezclado son los congresos. Luego lo modifico.

rafa hortaleza dijo...

entonces ¿los que se fueron al PSOE sin pasar por la casilla de salida de las elecciones de 1979 tenían razón? Uy uy uy... ;-P
(no me quite el leninito por favor...)

A bloguear dijo...

Rafa, en realidad, técnicamente, los leninitos no se pueden quitar, porque haría falta un leninito negativo, y el concepto de leni- (lo que sea) nunca puede ser algo negativo.
Para arreglar este desaguisado, algunos inventamos el "frutín" que es capaz de anular un leninito.

Explicado esto, sí, es cierto, los que se acabaron yendo al PSOE, en los 60 tenían mejor vista. Aquello no era una cuestión ideológica, sino una cuestión de analisis de la realidad.

De todas maneras, ten en cuenta una cosa, todas las escisiones del PCE por la derecha, acabaron ganando políticamente aunque se fueron.

Carrillo se fue, pero a día de hoy si oyes hablar a muchos dirigentes del PCE, acaban diciendo lo mismo: gran partido de masas, agrupaciones territoriales, compromiso histórico, constitución...hoy en día hay muchos carrillistas de facto que alardean de haber matado a Carrillo.

EL PDNI se va por la "obcecación" por parte de Anguita de no pactar con el PSOE (estoy simplificando mucho), pero despues de Anguita ¿qué hubo? pactos con el PSOE en muchos sitios, con revisiones a la baja de nuestras propuestas programáticas. Lopez Garrido estaba a favor de Mastrich. No olvidemos las dudas que teníamos de lo que la dirección de IU iba decidir sobre la constitución europea...

Javi dijo...

"Para arreglar este desaguisado, algunos inventamos el "frutín" que es capaz de anular un leninito"

Jajajajaja, como se nota que se va el venerable Paco, que andáis todos de coña con el pobre hombre.

http://malvenidoagori.blogspot.com/2009/03/los-patos-yo-me-se-otro-cuento.html

Rodaimos dijo...

¡Oh! ¡Tengo mi primer leninito!

Red dijo...

¡Por fin tengo un leninito!