
Comienza hoy una saga de artículos sobre lo que considero básico que IU debería hacer allí donde gobierne. Tendrá principio pero no fin y se publicarán sin periodicidad, cuando me venga a la cabeza.
He podido actualizar poco mi blog porque esta semana he estado preparando un viaje de colegas a Pamplona, con motivo de la festivida del co-patrono de Navarra, San Fermín. Por cierto, a mi el que me da penita es San Saturnino, que parece ser que es el patrón de Pamplona y nunca nadie se acuerda de él.
Vaya desde aquí mi más sentido reconocimiento.
Que me desvío.
Estaba yo en el camino de vuelta, en la autocaravana que habíamos alquilado, debatiendo con mis compañeros de viaje sobre la influencia de Kierkegaard en la sociedad actual, y lo poco que se reconoce esto, cuando en uno de estos sopetones que mete Carl Orff en su obra "Carmina Burana", nos quedamos todos en silencio y nos sumimos en una profunda reflexión individual.
Andaba yo en esa reflexión individual, cuando me di cuenta que las tres últimas festividades a las que había asistido eran: San Fermín, San Pedro y San Isidro.
Y eso que estamos en un estado laico y yo soy ateo.
El caso es que vino a mi memoria que en la revolución francesa, una de las medidas que tomaron fue eliminar las festividades santorales, ya que cada día no estaba asociado a un santo si no a una planta, a un animal o a una herramienta. Es decir, lo que era la base de una sociedad como la Francia de finales del siglo XVIII y principios del XIX, donde la actividad diaria solía consistir en labrar la tierra, cuidar el ganado y elaborar útiles para la vida diaria.
Al igual que mi apuesta por el socialismo no es volver al socialismo de la URSS, mi apuesta por el laicismo, no es volver a la revolución francesa. Soy consciente de que un nuevo calendario laico debería ser más amplio, pero vamos, el día de internet, los blogs, las gafas, la electricidad...a mi no me los quita nadie. Y claro, eso lo cambia todo. En vez de ir a pedirle a San Fermín que te cuide cuando corras en el encierro, pues se lo pides al patron de tu ciudad que será "Bisturí" o la matrona que sería "Ambulancia".
O para los que no nos guste jugarnos la vida, se le podría llamar la fiesta de la B-12.
Tiene mucho más sentido.
En vez del día de San Antón, lo podemos llamar el día de los/as veterinarios/as, y en vez de ir a que un señor con alzacuellos les eche agua por el cuerpo a nuestras mascotas, pues mejor que un grupo de voluntarios titulados les hagan una revisión completa.
Semana Santa>>>La Semana por la Paz
Y así un largo etcetera.