jueves, 17 de diciembre de 2009

Grupos de consumo ecológico (III)


En el post de ayer, os comentaba lo que fueron para nosotros nuestros primeros pinitos en nuestra cooperativa de consumo. Terminaba hablando sobre la utilización del plástico en la agricultura.

Por mi parte decir que es un tema que no he sido capaz de concluir conmigo mismo. Por un lado soy consciente de que el plástico en sí mismo es negativo para la tierra. Representa un tipo de producción intensiva que maltrata la tierra de manera preocupante. Podríamos decir que la deja exahusta y vacía a la larga, y para que pueda subsistir (no sólo recuperarse momentaneamente) hay que utilizar determinados productos químicos que le aporten los nutrientes necesarios para poder volver a producir.

A largo plazo es destructivo.

Pero por otro lado, soy consciente de que gracias al plástico podemos tener varias cosechas al año y hacer que los productos de alimentación básico, por sí mismos, sean baratos, y por tanto accesibles a cualquier persona. Esto es así. Otro rollo son los intermediarios que encarecen el producto, que medio sueldo tuyo se vaya en una hipoteca y un euro el kilo de tomates te parezca caro, etc.

Y dependiendo del día, y del nivel de erudición del momento, hay veces que estoy más en una posición y hay veces que estoy en la contraria.

Eso a nivel individual, pero como grupo fuimos capaces de sacar 3 grandes conclusiones que consiguieron dejarnos más o menos contentos a todos, y que son las que podríamos llamar "los 3 grandes motivos por los que estamos en una cooperativa de consumo ecológico". Os lo explico:

1) Sanitario-culinario: Hartazgo porque las lechugas no sepan a nada, los tomates sepan a pepino, y las zanahorias apenas tengan sabor. Los productos que consumimos son productos de una calidad totalmente comprobable e incomparable con la de la mayoría de supermercados.
En el apartado sanitario, la agricultura ecológica debe respetar la salud del consumidor final, eliminando el uso de compuestos químicos en la medida de lo posible. Alguien me contó una vez que para que las manzanas tuviesen ese aspecto tan brillante que hay en los supermercados, las bañan con no sé qué sustancia que le aporta ese brillo.

Además, y de manera colateral, si compras estos productos, te obligas a consumirlos, aumentando considerablemente la cantidad de verduras, hortalizas y frutas en tu dieta. Y esto, de verdad que no es baladí. Varios cooperativistas que cuando empezaron eran ultras de la carne, han aprendido a valorar una dieta equilibrada. Claro, que el hecho de hacerte una crema de calabacín que sepa a calabacín, ayuda bastante.

2) Respeto al medio ambiente: Quizás esta por obvio, no hace falta explicarla mucho. Hay que tener en cuenta que no haya monocultivo en zonas muy amplias de terreno, apostar por la biodiversidad, evitar prácticas que dañen el medio ambiente...

3) Relaciones laborales, sociales y económicas: para nosotros era muy importante saber que los trabajadores tenían condiciones dignas de trabajo. Nuestro objetivo principal en este aspecto, es la eliminación de intermediarios que únicamente hacen encarecer el producto, sin que ello repercuta en beneficio para productor y consumidor. Para nosotros, los grandes centros comerciales representan el mal por muchos motivos: fomentan el consumismo, generan una serie de desperdicios innecesarios por el sobre empaquetamiento de productos, mantienen condiciones laborales indignas... de ahí que intentamos evitar, en la medida de lo posible, el consumo en estos centros.

Por tanto, teniendo en cuenta estos tres baremos de medir, ecoindalo, cumplía totalmente 2 de 3, y el que no nos satisfacía en su totalidad, tenía un alto grado de cumplimiento.

Os parecerá de coña, pero gracias a la clarificación de estos tres elementos, conseguimos resolver muchos debates y muchas dudas que teníamos.

Por último, para intentar aclarar algunas dudas que han surgido en los comentarios del post anterior, nosotros pedimos 4 cajas grandes (de entre 12 y 14 kilos) y nos cuesta 120 euros. La caja sale a 30 euros. Hemos hecho la división de que una caja da para el consumo medio de cuatro personas durante una semana.

La caja es la que sale en la foto de arriba y el compromiso por parte de nuestros productores es que haya como mínimo 5-6 productos distintos. Nosotros pagamos 30 euros al mes por persona (más una cuota para la cooperativa) y con eso yo os digo que desde que estoy en la cooperativa no he tenido necesidad de comprar ni fruta ni verdura en un supermercado. Bueno, quitando el típico capricho, o que te vengan invitados a cenar o algún rollo de esos.

Un compañero de la cooperativa y yo hicimos la prueba de ir al mercadona y ver cuanto nos costarían los mismos productos en las mismas cantidades, y el gasto sería de unos 105-110 euros por caja.

En el próximo post os cuento mi visión política de todo este embolao y de por qué creo que es importante que nos metamos en este tipo de jardines.


6 comentarios:

ceronegativo dijo...

Muy interesante la serie, me la acabo de leer del tiró. Espero impaciente la cuarta entrega (¿Es la última?)

A bloguear dijo...

Joder, me pillas escribiendola. Pues creo que sí, pretendo terminar ahora.

Los Grupos de Consumo de Lavapiés, dijo...

Hola!
Después de leer las 3 entregas ya estoy impaciente por leer la 4ª : ) Por cierto, me encanta el nombre y el logo del grupo : )
Os escribo desde el blog de los Grupos de Consumo Agroecológico, que no sé si conoceréis, pues hemos recibido un link de esta entrada a través de una alerta que hemos creado en google, y la verdad es que vuestro blog está genial : ) Y veo que hay actividad : ) en la mayoría de los que encontramos casi nunca cuelgan nada...
No sé si también estaréis en la iniciativa de "La Rehuerta" que está teniendo lugar gracias a la ISAM (Iniciativa de la Soberanía Alimentaria de Madrid), si no es así, os invitamos a participar y leer las actas y convocatorias en nuestro blog.
En fin, sólo invitaros a que visiteis y participeis en el blog (gruposdeconsumo.blogspot.com). Por nuestra parte, ya os hemos linkado : )
Nos vemos!

Antonio dijo...

¿¿Que ha pasado con la cuarta entrega?? ¡Queremos saber! jejej

Anónimo dijo...

¿Cuál es tu visión política de todo este embolao y por qué es importante que nos metamos en este tipo de jardines?

Antonio dijo...

Tiene doble importancia por un lado una agricultura socialista debería parecerse mucho más a la ecológica que a la convencional, para poder ser extendible y generalizada a todo el mundo. Hay que tener en cuenta que la agricultura convencional, gana en eficiencia por hectárea pero es abismalmente inferior en eficiencia energética no sólo a la ecológica, sino incluso a la tradicional. Además de que conlleva un coste y una pérdida progresiva de su eficiencia por la "degeneración" del suelo (fertilizantes químicos, insecticidas, monocultivo, ...). Por otro lado, este tipo de experiencias, y me refiero ahora a las cooperativas de consumo, también construyen nichos que funcionan "un poco" al margen del "capitalismo convencional", lo cual también es interesante.

Además, aunque no creo que este tipo de acciones, en si mismas, pueda ser detonantes de cambios profundos a corto plazo, puede cumplir un rol doble de visualizar parcialmente una ética y una forma de vivir coherente con lo que se defiende, y ser un flanco que nos ayude a crear pensamiento crítico en una sociedad sumida mayoritariamente en la pasividad.