El domingo 7 de noviembre, El País publica una entrevista larga y mamporrera - con lo que me gustaba leer a Millás cuando gobernaba Aznar - en la que el ex-presidente Felipe Gonzalez dice muchas cosas.
Lo que más ha trascendido viene recogido en el titular: "Tuve que decidir si volaba a la cúpula de ETA. Dije no. Y no sé si hice lo correcto." Esta declaración viene en medio de una gran respuesta a una pregunta que hablaba de malversación de caudales públicos.
Hay muchos análisis que comparto sobre las repercusiones políticas de esa entrevista, por lo que no me voy a centrar en eso. Sería repetirme y haceros perder el tiempo más de lo que os hago perder.
Tengo a Felipe Gonzalez como una persona extremadamente inteligente. No suele dar puntada sin hilo.
Ante esa pregunta tan genérica, podía haber contado prácticamente cualquier cosa, pero decide informarnos de que los cuerpos de seguridad (no especifica cuales, ni si son legales ni nada) le dan a tomar una decisión ilegal, que él prefiere mantenerse en la legalidad (lo cual es verdadera noticia) y que no sabe si hizo bien o no.
Una persona de su inteligencia y experiencia sabe que eso va a ser lo que se denomina una bomba informativa. Entonces lo que cabe preguntarse es ¿Por qué decide él solito contar esa "anécdota"?. Ya que no tenía ninguna obligación - el entrevistador no le pregunta nada que le obligue a responder eso - habría que cuestionarse la motivación.
Evidentemente no la sé a ciencia cierta. Pero uno que es mal pensado por naturaleza, empieza a pensar:
El PSOE está en su peor momento político y previsiblemente electoral. En la prensa ya ha salido que Felipe Gonzalez va a participar activamente en las elecciones catalanas. La economía va bastante mal y ahora mismo es la mayor preocupación de la ciudadanía según varias encuestas. Hay un ministro de trabajo nuevo que ha anunciado que se va a reunir con los sindicatos, y al que objetivamente le conviene que se hable poco de él y que se caldee el ambiente lo menos posible.
Estas declaraciones han conseguido que desde el domingo no se hable de otra cosa. El PP que parece empeñado en no ganar las elecciones - Arriola debe estar ahora mismo en alguna isla lejana con el movil apagado - , ha entrado al trapo y ha hecho un viaje en el tiempo a principios de los 90 hablando del señor X (alguien de mi generación lo más que puede pensar es que hablan de los X - Men) los GAL, y demás cosas que ahora mismo tienen la misma capacidad de movilización del electorado que la situación de los pingüinos en la Antártida.
Como decía antes, no sé por qué han salido esas declaraciones en una entrevista en el periódico que mejor relación tiene con el ex-presidente. Lo único que sé, es que desde el domingo, en lo relativo a política nacional sólo se habla de eso. Y la crisis, el paro, la reforma laboral y las pensiones han desaparecido de la escena pública.
Qué cosas.