

¿Qué valoración haces del trabajo del Partido en Madrid durante los últimos cuatro años?
Hemos intentado la aplicación de lo aprobado en el XVIII Congreso del PCE, en el propio PCM, en IU-CM y en la sociedad madrileña, en un ámbito tan complejo como hostil para la clase trabajadora, como la Comunidad de Madrid. Esa aplicación rigurosa ha tenido un desenvolvimiento dialéctico difícil en el que,probablemente, hemos cometido errores y en ocasiones, especialmente en relación a las alianzas federales en nuestro proyecto estratégico, hemos asumido posiciones críticas, pero siendo leales.
Ha sido, y sigue siendo, muy difícil, gestionar un PCM que intenta evitar la incorporación de los comunistas en corrientes de IU-CM.
Desde hace tres años se vive una situación de tensión en el PCM, ¿crees que la dirección ha hecho todo lo posible para solucionarlo?
Ese enfrentamiento, en ningún caso propiciado por esta Dirección saliente, deriva, en parte, de lo anterior, de la persistencia de posturas que siguen sin comprender IU, ni aún en la forma que adopte tras su refundación, y de posiciones que, a partir de la oportunidad que esta última representa, tienen probablemente como horizonte la difuminación del Partido en el movimiento político y social al que todos debemos colaborar, pero sin que el Partido pierda su identidad y su soberanía.
En ese difícil equilibrio hemos intentado llamar a la cohesión mandatada por el XVII Congreso, que el XVIII ha ratificado con toda energía.
¿Cual es la situación actual el PCM y que tareas principales deberá abordar el Partido después del Congreso?
El proceso de reafiliación (nuevas fichas) que por imperativo legal debemos asumir todos y todas, como así lo mandata el XVIII Congreso, nos pilló un tanto "distraidos" en la fase federal de dicho Congreso. Para nuestro Congreso, sin poder afirmar que nos hemos puesto totalmente al día por la resistencia de muchas y muchos veteranos, hemos conseguido un importante avance que aún no refleja la militancia realmente existente.
¿Qué papel debe jugar el PCM en la reconstrucción del Partido Comunista de España?
Cualitativamente Madrid es el ojo del huracán de las contradicciones en que el sistema se desenvuelve actualmente. El PCM, como el resto de las Federaciones, debe aplicar los acuerdos del Congreso federal y reocupar el espacio que le corresponde en el PCE para su fortalecimiento y protagonismo en la construcción del bloque anticapitalista que la situación de la clase hoy requiere.
¿Como se está desarrollando el proceso congresual?
Con las dificultades naturales en una Federación grande que mantiene vivas más de sesenta agrupaciones.
¿Sería posible una lista de consenso en el inminente Congreso? Si es así, ¿bajo que condiciones?
No sólo posible, sino necesaria para impulsar la movilización de la que nos reclamamos. Esa es la única conclusión.


