Atención, éste es de los post más absurdos que he escrito hasta la fecha.
Aviso para los que estén viendo
Lost: se van a hacer comentarios que desvelan la trama hasta el final de la tercera temporada.
Conste que esto lo hago porque hay otros
blogueros insignes, ya hablan de esta serie. Y sí, tambien porque soy un freak de la leche.
He empezado tarde a ver esta serie. Ahora mismo voy por la mitad de la cuarta temporada. En este finde la remato. A la cuarta temporada, se entiende.
Estoy viendo la serie con 3 ó 4 personas más o menos a la vez. Cada uno va a su ritmo, pero todos la hemos pillado algo tarde. Cuando nos vemos, comentamos nuestras impresiones.
Ahora vienen los Spoiler.
Hasta 4 capítulos antes de terminar la tercera temporada no existe ningún elemento objetivo para odiar más a
Ben (
Henry Gale para los amigos) que a cualquiera de los personajes que caen bien.
Se odia a
Ben - insisto, hasta ese capítulo- simplemente porque hay que odiar a alguien. Tiene que haber un malo, y el espectador intuye que ese tío es malo. Pero si hiciesemos un análisis serio y objetivo,
Kate ha explotado una casa con su padrastro (cierto que maltrataba a su madre) dentro. Despues ha engañado, robado, secuestrado, herido... sin ningún tipo de remordimiento aparente.
Sawyer, ha engañado y timado a diestro y siniestro. Ha destrozado familias enteras. Incluso mató a una persona el día antes de subirse al avión. Al parecer se quedó sin padres porque su padre se enteró que su madre le engañaba con otro que encima les estafó, y decidió matar a su mujer y luego suicidarse. Ya en la isla el tío se dedicó a rebuscar los restos del avión y a coger cualquier cosa que tuviese valor en la isla (medicamentos, linternas, baterías...) y a quedárselas para él, exigiendo algo a cambio cuando cualquier persona necesitaba algo que él tenía.
Ana Lucía perdió un hijo tras sufrir un disparo en una redada. Era policía. Un día sus compañeros encontraron al presunto delincuente. Ella no le identificó a propósito, por lo que el tío sale libre. Unos días más tarde ella va a matarle a sangre fría.
Mister Eko es un nigeriano que ha traficado con drogas, ha matado... ha sido lo más parecido un señor de la guerra africano pero a nivel comarcal. De pequeño un grupo de traficantes le secuestró y le separó de su hermano.
Sayid, es un ex-militar irakí, cuyo trabajo era torturar. Además de matar, que es para lo que están los militares, éste estaba especializado en telecomunicaciones y en la tortura, ya sabéis, aceite hirviendo, descargas eléctricas, golpes...
Todos estos personajes caen bien. A algunos les cae mejor unos, a otros les caen mejor otros. Si hablas mal de alguno de ellos, normalmente te suelen responder con un "joe, es que su padre era un alcohólico que pegaba a su madre" o "fíjate que infancia vivió".
En cambio, hasta el final de la tercera temporada, apenas sabemos de
Ben. No conocemos su pasado. Perfectamente podría haber sido un tio de infancia feliz, o un Oliver Twist de la vida . Lo que sabemos es que ha secuestrado a 3 personas, una de ellas un cirujano.
Ben tiene un tumor en la columna, y pretende que el cirujano le cure. Las otras dos personas secuestradas es para forzar al cirujano a salvarle la vida.
Dirije a un grupo de personas que hace cosas raras que nadie entiende. Han secuestrado a varias personas supervivientes del avión.
Tiene retenida contra su voluntad a una científica para que investigue por qué las mujeres de su poblado mueren cuando van a dar a luz.
Con estos elementos, todo el mundo al llegar al final de la tecera temporada, le odia. Cuando preguntas por qué siempre dicen lo mismo "fijate en su mirada", "ha secuestrado a 3 personas", "manipula a la gente"...
Cada uno puede tener los sentiemientos que le de la gana. Pero objetivamente, hasta lo que sabemos su comportamiento no es moralmente más reprobable que el de cualquier otra persona. Incluso entendería (entender no es compartir) que alguien, desesperado por su muerte inminente secuestrase a tres personas para que le operasen.
Pero hay que odiarle, porque necesitamos odiar a alguien. Necesitamos entender las cosas, y para eso lo mejor es simplificar. Cuando sale
Ben, cambia la música, sus miradas son sospechosas, sus gestos nos asustan...es él, él es el malo. Y no hay más discusión racional que valga.
El espectador se siete aliviado, tras una temporada y pico, ha identificado al malo, le ha puesto cara. Ya está claro quienes son los buenos y quienes son los malos. Quienes son los mios. Si va de traje militar negro y tiene voz de fumar ducados, es malo. Si va de blanco y es buen chaval, es bueno.
Si es un orco feo y que tiene pinta de oler mal, es malo. Si es un tio guapo, con una espada grande, es bueno.
Pero en esa simplificación, nos perdemos multitud de matices que nos pueden hacer equivocarnos en nuestro juicio.
Llevémoslo al extremo: Tenemos la clara intuición de que
Ben es el jefe de los malos. Los malos son malos y hay que eliminarlos. Por tanto, matamos a
Ben. ¿y si luego resulta que
Ben lo que intentaba era salvarnos? No es el caso, pero ¿por qué no?
Cuando es una serie de ficción, todo queda en una discusión de bar. Cuando hacemos juicios maniqueos sin tener todos los elementos para un analisis riguroso y serio, podemos estar lanzando opiniones o tomando decisiones muy peligrosas.
Decía Anguita que el fascismo no son las pistolas ni los desfiles militares, si no la simplificación y el maniqueismo.
Estoy totalmente de acuerdo.
Nota: por la madre y el padre que os trajo a este mundo, en los comentarios no pongais nada que ocurre despues de la mitad de la cuarta temporada en adelante.